La web de un estudio de arquitectura puede costar desde una suscripción mensual a una plataforma, si la armás vos con una plantilla, hasta varios millones de pesos si es un desarrollo a medida con muchas funciones. Lo que más mueve el precio es si incluye la marca, cuántas obras se cargan, en cuántos idiomas está y qué funciones suma. Como referencia, en LIS una web portfolio para un estudio sale $749.000 (USD 1.390 fuera de Argentina) con el primer año de hosting y dominio incluidos.
Es una de las preguntas que más me hacen, y casi siempre llega con un poco de vergüenza, como si preguntar el precio de entrada estuviera mal. A mí me parece la pregunta más sana de todas, porque si no sabés más o menos cuánto cuesta no podés comparar presupuestos ni saber si lo que te ofrecen tiene sentido para tu estudio.
¿Por qué hay precios tan distintos?
Porque bajo el nombre "página web" se venden cosas muy diferentes. Una plantilla con tu logo arriba y una web pensada desde cero para que te contacten los clientes que querés se llaman igual, pero no tienen nada que ver en el trabajo que llevan ni en lo que hacen por tu estudio.
Antes de comparar precios, fijate qué incluye cada presupuesto, porque muchas veces el más barato es el que deja afuera lo importante.
¿Qué opciones hay?
Simplificando bastante, hay tres caminos, y los tres pueden estar bien según el momento en el que esté tu estudio.
1. Armarla vos con una plantilla
Plataformas como Squarespace, Wix o Cargo te dejan armar una web con una plantilla pagando una suscripción mensual en dólares. Es la opción más barata en plata y la más cara en tiempo, porque elegir la plantilla, preparar las fotos, escribir los textos y que todo se vea prolijo en el celular te puede llevar semanas. Funciona bien si recién arrancás y tenés tiempo, aunque lo que veo muchísimo es que la web queda a medio hacer y nunca se actualiza.
2. Una web portfolio con una diseñadora o un estudio
Es el punto medio, y lo que necesitan la mayoría de los estudios chicos y medianos: una web diseñada para tu estudio, con las páginas justas (portada, estudio, proyectos, servicios y contacto) y armada para que después la actualices vos. Se paga una sola vez, en general en dos partes, y el precio cambia según quién la haga y qué incluya.
3. Un desarrollo a medida
Cuando la web tiene que hacer cosas más complejas, como mostrar unidades disponibles de un edificio, conectarse a un sistema de ventas o tener un área privada para clientes, ya hablamos de desarrollo a medida. Es la opción más cara y tiene sentido para desarrolladoras o estudios grandes, pero para un estudio que quiere mostrar su obra y recibir consultas suele ser de más.
¿Qué es lo que más cambia el precio?
Lo primero es si la web incluye la marca o no. Si tu estudio todavía no tiene una identidad clara, la web va a salir más cara o va a quedar floja, porque se termina diseñando la marca a las apuradas en el medio. Por eso siempre digo que primero va la marca y después la web, si no terminás pagando dos veces.
Lo segundo es cuántas obras se cargan y quién las carga. No es lo mismo que te entreguen la web con un proyecto cargado y un tutorial para que sumes el resto, que pedir que carguen veinte obras con sus fichas. Lo tercero son los idiomas, porque si tenés clientes de afuera la versión en inglés se suma como trabajo aparte, y lo cuarto son las funciones extra, como un formulario que filtre consultas, una agenda para reservar reuniones o un botón para cobrar una asesoría.
También pesa algo que muchas veces se olvida: las fotos y los textos. Si tus obras no tienen buenas fotos, a lo mejor conviene invertir primero en un fotógrafo de arquitectura, porque una web hermosa con fotos oscuras no te va a traer los clientes que buscás.
¿Qué tiene que incluir sí o sí?
Más allá del precio, hay cosas que no pueden faltar en ningún presupuesto:
- Que se vea bien en el celular, porque es desde donde la va a mirar la mayoría de la gente.
- Que tenga SEO básico, es decir, títulos y descripciones bien puestos para que Google entienda qué hace tu estudio y en qué ciudad.
- Que puedas cargar obras nuevas vos, sin tener que pedírselo a nadie cada vez.
- Que el contacto esté a mano en todas las páginas, con un mail o un formulario que funcione.
- Que el dominio quede a nombre de tu estudio, así si algún día cambiás de proveedor la web sigue siendo tuya.
Este último punto parece un detalle, pero me crucé con estudios que perdieron su dominio porque estaba a nombre de quien les hizo la web, y de un día para el otro su dirección mostraba otra cosa.
¿Qué gastos vienen después?
Una vez publicada, la web tiene un gasto fijo que es la renovación anual del hosting y del dominio, y después el tiempo que le dediques a actualizarla. Si la web la actualizás vos, el gasto fijo es solo ese, pero si cada obra nueva la tiene que cargar otra persona, sumá ese costo, porque es justamente lo que hace que muchas webs de estudios queden congeladas en el 2020.
¿Cuánto sale una web en LIS?
Trabajo con dos paquetes de precio cerrado, así sabés desde el primer mensaje qué te llevás y cuánto sale:
- Refacción, una web nueva con la marca que ya tenés, en 5 semanas, por $749.000 en dos pagos (USD 1.390 fuera de Argentina), con el primer año de hosting y dominio incluidos.
- Obra nueva, identidad visual completa y web portfolio en 8 semanas, por $1.249.000 en dos pagos (USD 2.390 fuera de Argentina).
Los dos incluyen la web responsive con SEO básico, el primer proyecto cargado y un tutorial en video para que cargues vos el resto. Tenés todo el detalle en paquetes.
Entonces, ¿cuánto conviene invertir?
Lo que yo miraría no es cuánto cuesta la web sino cuánto vale una obra para tu estudio. Si con la web nueva te llega una sola obra más al año, o dejás de perder tiempo con consultas que no son para vos, en general ya se pagó. Eso sí, empezá por lo que necesitás hoy y sumá de a poco, porque una web simple que se actualiza rinde mucho más que una enorme que queda abandonada.
Y vos, ¿cuánto hace que no actualizás la web de tu estudio?
¿Tu estudio necesita una mano?
Elegí según el momento en el que estás:Un estudio que se ve como trabaja
La guía sigue disponible gratis: 11 páginas con lo que veo una y otra vez trabajando con estudios, ordenadas en cuatro pasos (tu marca, tus proyectos, tu web y tus redes) y con un checklist final para que sepas por dónde empezar.
Gracias por leer hasta acá. Si querés saber cuánto saldría la web de tu estudio, escribime y te cuento sin compromiso, que leo todo.
Orne